Maestros rurales los verdaderos sacrificados en México

Ana Patricia Reyna /Agencia Informativa  Alor Noticias

Chinameca, Ver.- Tener que cambiar su lugar de residencia, estilo de vida y dejar hasta su familia, son los retos a los que se enfrentan los maestros rurales en Veracruz.

En cuartos dentro de la misma escuela donde trabajan, es donde viven toda la semana, sólo los fines, los abandonan para visitar a sus familias.

“Aquí en la comunidad se hace un convenio con los padres, para prestarles el servicio ellos tienen que proveer la alimentación y el hospedaje, los padres dan el desayuno almuerzo y cena… mi casita lo único que tengo es la cama y yo traje la hamaca, mi tele porque pues uno luego si se aburre no es que haya refrigerador, estufa, nada de eso”, Oswaldo de Jesús Salomón Ramón, Docente rural.

Su lugar de residencia está a horas de camino, por ello, tienen que vivir en un cuarto muy pequeño que les presta la comunidad, denominado “la casita del maestro”, incluso les brindan las tres comidas al día.

Allí duermen, descansan y buscan matar el tiempo cuando no están en las aulas.
Tan sólo en la comunidad de Zúñiga, perteneciente a Chinameca, dos docentes brindan clases a 26 alumnos de los grados de educación básica.

“Si se complica muchísimo se pretende que demos las clases por ciclos, primero y segundo, tercero y cuarto, quinto y sexto que los temas sean comunes, pero cada escuela es diferente y no lo podemos manejar de la misma manera…esta escuela para mí fue un nuevo reto en todas había sido unitarias pero para mí fue un nuevo reto por las conductas, los valores sin embargo aquí hemos trabajado mucho con ellos”, Roció Ortiz Valencia, Docente Rural.

En un calor abrasante, sólo un ventilador mitiga las altas temperaturas.
Nadie quiere dar clases en poblados alejados de la mancha urbana.
Este 2019, 120 plazas de maestros fueron rechazadas en Veracruz por ubicarse en zonas remotas.
Y aunque los docentes rurales terminan educando a niños que no son sus hijos, mientras se apartan de los propios, el abrazo de estos pequeños y admiración, no tiene comparación.
“Quiero decirle a mi maestro que lo quiero mucho y muchas felicidades”, expresó Karla alumna de preescolar.

Después de dar clases se encuentran en total soledad esperando que sea el otro día para comenzar con su rutina diaria.

Este día, se les reconoce su noble labor a todos los maestros que enfrentan los obstáculos por amor a su profesión sin importar en donde tengan que irse a trabajar para ver en unos años el fruto de su enseñanza.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.