Mari Carmen Rosas/ Agencia Informativa Alor Noticias
Minatitlán, Ver.- Aaron Gómez Alonso, narra su experiencia en Minatitlán, al tratar de juntar dinero para pagar su certificado de bachillerato.
Con una cartulina que decía: «Vendo cubrebocas lavables para mi certificado de bachillerato».
El joven se paró en una de las calles de la ciudad por 5 horas.
«La vida es una rueda de la fortuna».
«Me ha tocado la mayor parte del tiempo ver a personas ofreciendo productos o haciendo algo que ellos saben como malabares, doblar su cuerpo, incluso los limpiaparabrisas».
«Cuando los veía, siendo sinceros, era indiferente con estas personas, de vez en cuando les daba 5 pesos, porque de verdad lograron conmover mi corazón, ahora me siento en los zapatos de estas personas».
Aaron sin duda pensó en la indiferencia que mostramos ante los problemas de los demás, en tiempo de contingencia del Covid 19 muchos se quedaron sin trabajo.
«Vi caras que me veían con desprecio, personas que leían mi cartel pero luego veían mi cara y hacían como que no me vieron, personas que a lo lejos me veían y ya estaban volteando hacia otro lado, etc».
«Pero no todo tiene un final desagradable, me siento agradecido con Dios, de la bondad de las personas; un señor que tenía apariencia humilde me regaló $3.50 pesos, a lo mejor para muchos no es demasiado, pero ese señor dio todo lo que tenía y sus palabras fueron «Síguele echando ganas, que bueno que estás haciendo esto»».
«Posteriormente un señor de apariencia jóven me regaló 30 pesos, miré al cielo y agradecí nuevamente a Dios.
«De repente en unos instantes se detuvo un vehículo, bajó sus cristales y un señor con 100 pesos en la mano me dijo: «Toma, quédatelo, para tu certificado».
«Se humilde de corazón, ponte en los zapatos de personas que no sólo están trabajando en las calles por un lapso de tiempo, sino que han permanecido ahí durante años».
«Mi preocupación es mi certificado, pero la preocupación de ellos es, qué comerán el día de mañana. DIOS LOS BENDIGA A TODOS, TODO SALDRÁ BIEN»,Aarón Gómez Alonso.
Ponte en los zapatos del otro,ojalá que cuando pase la pandemia seamos mejores personas.




