Heidi Castellanos | Agencia Informativa Alor Noticias
Coatzacoalcos, Ver.– Desde hace tres meses, médicos, enfermeras y personal administrativo del Hospital Materno Infantil IMSS-Bienestar de Coatzacoalcos laboran sin recibir un solo peso, situación que los llevó a manifestarse la mañana de este jueves 25 de septiembre a las afueras del nosocomio.
La protesta se realizó, previo al ingreso del nuevo turno. Los inconformes denunciaron que ya no cuentan con ahorros para subsistir y que las autoridades no han dado respuesta, pese a que al menos 60 trabajadores enfrentan la misma condición. Tras dar a conocer sus reclamos, ingresaron a sus áreas de trabajo para no afectar la atención médica, pues aunque no hay recibido un solo peso, continúan laborando.
De acuerdo con los testimonios, los afectados son especialistas, personal del banco de sangre, camilleros, enfermeras y administrativos que comenzaron labores el 1 de julio bajo la promesa de obtener una base. Se les aseguró que en un plazo máximo de dos quincenas se regularizaría su situación; sin embargo, hasta la fecha no han recibido ningún depósito.
El personal recordó que en septiembre sostuvieron un encuentro con el delegado federal del IMSS-Bienestar, Roberto Ramos Alor, quien les pidió “calma” y que no generaran “chismes”, asegurando que los recursos ya habían sido liberados. Incluso se comprometió a respaldar sus manifestaciones si el dinero no llegaba, promesa que no cumplió.
La falta de pagos ya provocó la renuncia de un médico intensivista y un anestesiólogo, mientras que al menos otros cinco trabajadores evalúan dejar sus puestos en los próximos días. Entre ellos se encuentran siete especialistas, incluidos ginecólogos, cuya salida pondría en riesgo la atención a la población.
“Algunos compañeros llegaron desde Poza Rica o Villahermosa, dejaron empleos mal pagados por la promesa de una plaza federal. Ahora no tienen otra entrada de dinero y están endeudados pagando renta”, denunciaron los trabajadores.
Los manifestantes subrayaron que no piden favores, sino el cumplimiento de un compromiso laboral adquirido por la institución. “Nos ofrecieron estabilidad, pero hasta ahora lo único que tenemos es incertidumbre”, concluyeron.
Ante esta situación pidieron la intervención de la gobernadora Rocío Nahle García, pues cuando fue la incautación hasta los llamaron para participar y anunciar con bombo y platillo la inauguración del hospital. Actualmente son más de 250 trabajadores y son sesenta los que no han cobrado su salario desde que comenzaron a laborar.


