- La tormenta eléctrica del lunes por la tarde provocó la tragedia en Pueblo Viejo. Sus cuerpos fueron encontrados hasta la mañana de este martes.
Agencia Informativa Alor Noticias
Las Choapas.- El cielo no tuvo piedad. Una tormenta eléctrica transformó una tarde común en una escena de luto profundo. El lunes por la tarde, en un paraje de la sierra de Las Choapas, un rayo fulminó a un hombre y a su pequeño sobrino de tan solo 11 años de edad, justo cuando regresaban a casa tras haber comprado los útiles escolares con los que el niño soñaba iniciar el sexto año de primaria.
Los hechos ocurrieron en el ejido Pueblo Viejo, a dos horas de la cabecera municipal. Edilberto Quirasco Sixteco, padre del menor, relató con voz entrecortada y mirada perdida que su hijo, Edilberto, era gemelo de Patricio. Este lunes, su hermano Martín Quirasco, de 44 años, se dirigió a Las Choapas para renovar su credencial del INE. Edilberto, el niño, lo acompañó con un motivo especial: comprar su mochila nueva, cuadernos, lápices y demás útiles escolares. Estaba ilusionado. El próximo lunes comenzaba el ciclo escolar.
Al caer la tarde, la lluvia se intensificó. Relámpagos partían el cielo mientras los dos caminaban por un sendero vecinal que atraviesa un rancho de la familia Cuevas. Era la ruta más corta para llegar al ejido Nuevo Xoteapan, donde vivían. La tormenta eléctrica arreciaba, pero decidieron continuar.
Avanzaron apenas unos 80 metros cuando un rayo los alcanzó. Los dos murieron en el acto.
La noche cayó. La familia, extrañada por su ausencia, creyó que habían pasado la noche en la cabecera municipal. Pero la mañana del martes, cuando los primeros campesinos salieron a trabajar, hallaron los cuerpos tendidos sobre la tierra mojada. El niño Edilberto llevaba aún su mochila en la espalda. Intacta. Con todos sus útiles adentro. Su ropa, sin embargo, estaba desgarrada por la descarga eléctrica, al igual que la de su tío.
El silencio del campo se llenó de gritos, llanto y consternación.
Pobladores cubrieron los cuerpos con cortinas mientras esperaban a las autoridades. La Policía Municipal acordonó el área, y más tarde llegaron elementos de la Policía Ministerial y Servicios Periciales para realizar el levantamiento. Fue hasta las dos de la tarde cuando ambos cuerpos fueron trasladados a la cabecera municipal.
Edilberto Quirasco, padre del menor, no pudo contener las lágrimas al hablar del niño:
—“Mi niño Edilberto era gemelo con su hermanito Patricio. Ya iba a entrar a sexto año y había ido a comprar unos útiles”, dijo, quebrado por el dolor.
La tragedia ha dejado en shock a toda la región serrana. No solo por la forma repentina de la muerte, sino por la historia que la envuelve: un niño que se preparaba con ilusión para volver a clases, y un tío que quiso acompañarlo en un simple viaje… que terminó siendo el último.
El retorno a clases de este lunes tendrá una silla vacía en la primaria del ejido. Una mochila nueva quedó sin dueño, y un gemelo sin su hermano.
INFORMACIÓN : HERNÁN VILLARREAL
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