Las Choapas, Ver 21 septiembre 2024.- Los restos de siete personas, algunos prácticamente ya en osamenta, permanecen en el anfiteatro del Panteón Municipal de Las Choapas, sin que hasta el momento la Fiscalía General del Estado (FGE) defina qué pasará con ellos, entre estos se encuentra el cuerpo momificado de un hombre ejecutado hace siete años y que nunca fue identificado legalmente.
En ataúdes ya deteriorados, en bolsas de nylon y hasta en cartón, así “resguarda” la Subunidad Integral de Procuración de Justicia los restos de estas personas, algunos nunca fueron reclamados de manera legal y otros, aunque sí están plenamente identificados y sus familiares exigen ya su entrega para darle cristiana sepultura, la FGE ha retrasado su entrega bajo el argumento de que todavía no reciben los resultados de ADN que enviaron a la ciudad de Xalapa.

Un caso concreto es el de María de Jesús, una mujer de 53 años de edad, cuyo cuerpo fue encontrado el pasado 7 de mayo de 2024 en estado de descomposición en el ejido Arroyo Grande, perteneciente a este municipio, luego de 11 días de permanecer desaparecida.
De acuerdo con la información a la que PRESENCIA Sureste tuvo acceso, se tomaron muestras de sus restos para enviarlas al servicio forense en la capital del estado, con el fin de corroborar su ADN; sin embargo, ya transcurrieron más de cuatro meses y hasta el momento no hay ninguna respuesta de la Fiscalía General del Estado, en tanto que los familiares de la víctima siguen en espera de que les entreguen sus restos para sepultarla dignamente.
Entre los siete restos de personas, igual está el cuerpo de un niño que fue encontrado el 24 de octubre de 2023 junto a dos adultos ahogados en el río Tonalá.
Hasta el momento nadie ha realizado su identificación y está por cumplir un año en el anfiteatro de Las Choapas. Se presume que la víctima era oriundo de Centroamérica.
El único cuerpo que permanece intacto porque fue sometido a tratamiento de embalsamamiento, es el de un hombre ejecutado a balazos durante la ola de violencia del año 2017 y nunca fue identificado legalmente.
Personal del departamento de Panteones del Ayuntamiento, es testigo de este apilamiento de restos humanos en el anfiteatro municipal y ahí mismo, en algunas ocasiones, peritos han tratado otros cuerpos para realizarles la necropsia, pese a que no se cuenta en ese edificio con las condiciones de salubridad rigurosas que deberían existir.


