
Mari Alcalá/ Agencia Informativa Alor Noticias
Coatzacoalcos, Ver., 02 de Junio 2022.- Alrededor de 300 familias viven con miedo por una supuesta pastora que obliga a la gente a asistir a su iglesia, a realizar faenas y a pagar ciertas cuotas.
Si desobedecen los amenaza con desalojarlos, les corta el agua, energía eléctrica, todo esto lo hace en el nombre de Jesús, pues asegura que la gente que no está de su lado, es del diablo.

Hace unos meses un video se hizo viral en redes sociales, en el se logra observar y escuchar como Felícitas “La Pastora” corta el servicio de agua en el nombre de Jesús a una de sus vecinas.
La ampliación el Manantial es una colonia irregular, la gente cuenta que Felícita se adueñó de esos terrenos, luego los comenzó a vender a bajo precio, la única condición era que debían pagar 300 pesos de agua y luz al mes, esto, desde hace 15 años.

Además, vecinos señalaron, que son obligados a asistir a su iglesia, con el objetivo de que sean buenas personas, y no permanezcan al diablo, pagos de faenas, y seguido les pide cooperación supuestamente para regularizar los terrenos.
Sin embargo, varios vecinos se han comenzado a manifestar y han denunciado en la fiscalía estos abusos, pues han llegado hasta los golpes, asegura la señora Yolanda, que la última vez la envío al hospital, luego de que Felícita le vaciara un aceita en la cara para reprender al diablo.
Doña Felícita ha creado su propio sistema de suministro eléctrico, que se encuentra atrás de su iglesia, y ahí, se distribuye la energía eléctrica, que toma clandestinamente, lo mismo hace con el agua potable. Y las familias deben pagar al mes 300 pesos, no escuchar música “de borrachos”, alejarse de las “malas influencias”, sino obedeces te atienes a las consecuencias.

Mientras se atendía la denuncia ciudadana, Felícita se hizo presente, grabando a los inconformes con su celular, al cuestionarle sobre los señalamientos, expresó no conocer a sus vecinos, no ser pastora de la iglesia, y aseguró ser la víctima, “si hablaron mal de Dios que te puedes esperar uno de la gente”,” La iglesia es de Dios, no es mía”, “No soy pastora, si voy a la iglesia, pero no soy pastora, y cuando gustes el Señor te ama y te está esperando”, negando todos los señalamientos.
Vecinos están en proceso de regularizar sus terrenos con apoyo del gobierno, parece que a la pastora, se le acabo el negocio del que vivió por tantos años sangrando a la gente necesitada que buscaba un pedazo de tierra donde vivir, sin imaginar el infierno que les esperaba.


