
Antes, durante y después de la aprobación de la reforma energética el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto bombardeó a la población con mensajes halagüeños en prensa, radio, televisión y redes sociales sobre las bondades que dicha medida implicaría para la economía familiar.
Una y otra vez, las autoridades insistieron en que la reforma energética se traduciría enbajas en precios y tarifas de gas, energía eléctrica y gasolinas, cosa que a la fecha no ha ocurrido ni ocurrirá, según dejó entrever el día de ayer miércoles el titular de la Secretaría de Energía, Pedro Joaquín Coldwell.
De visita en el municipio de San Pedro, Nuevo León, donde inauguró la nueva imagen de las gasolineras Oxxo-Gas, del grupo Femsa, el funcionario federal señaló que este mes si hubo incrementos en las tarifas se debió a los aumentos en los insumos de la materia prima y los costos de distribución.
“Lo que tenemos que acostumbrarnos en México es que los energéticos son un bien en el mercado y que los precios en los energéticos pueden subir, puede bajar, dependiente de las circunstancias económicas, los precios internacionales, de los crudo, las materias primas que dan lugar a la generación de la electricidad”, indicó el funcionario.
Agregó que los aumentos son superiores al mes anterior pero todavía distan mucho de los costos del año pasado.
Fuente: Vanguardia


