
A 15 días que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) emitiera un comunicado en el cual exhorta a suspender el consumo, la fabricación y la comercialización de medicamentos con ranitidina, los cuales incrementan el riesgo de desarrollar cáncer, el fármaco sigue estando al alcance de la población de una manera muy dócil.
En un sondeo realizado por Excélsior Digital en siete farmacias que se encuentran entre las estaciones del Metro Miguel Ángel de Quevedo y Copilco, en la Alcaldía Coyoacán, en la Ciudad de México, se detectó que no todas cumplen con las indicaciones que emitió la Cofepris, pues tres de ellas aún ofertan el medicamento de patente o de marcas genéricas en comprimidos, jarabes e inyecciones.
A 15 días que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) emitiera un comunicado en el cual exhorta a suspender el consumo, la fabricación y la comercialización de medicamentos con ranitidina, los cuales incrementan el riesgo de desarrollar cáncer, el fármaco sigue estando al alcance de la población de una manera muy dócil.
En un sondeo realizado por Excélsior Digital en siete farmacias que se encuentran entre las estaciones del Metro Miguel Ángel de Quevedo y Copilco, en la Alcaldía Coyoacán, en la Ciudad de México, se detectó que no todas cumplen con las indicaciones que emitió la Cofepris, pues tres de ellas aún ofertan el medicamento de patente o de marcas genéricas en comprimidos, jarabes e inyecciones.
La ranitidina es un medicamento de venta libre que se receta para prevenir y aliviar la acidez estomacal asociada con la indigestión ácida, sin embargo, la Cofepris exhortó usar otros productos, ya que la posible presencia de la N-nitrosodimetilamina (NDMA) en medicamentos cuya fórmula incluye ranitidina incrementa el riesgo de desarrollar cáncer.
Es por ello que el pasado 29 de octubre la Comisión pidió a la población en general evitar la compra de este medicamento; a las farmacias y a los distribuidores, suspender la comercialización, y a los titulares de los registros sanitarios detener la fabricación.
Fuente: Excelsior


