Ana Patricia Reyna/ Agencia Informativa Alor Noticias
Coatzacoalcos, Ver.- Ser madre no es una tarea fácil y cuando te toca ser quien lleva el sustento a la casa, es más difícil, sin embargo el amor hacia sus hijos es lo que motiva todos los días a Eleodora Jiménez Hernández, quien es comerciante de masa y tamales y todos los días viaja desde Cosoleacaque hasta Coatzacoalcos para ofrecer sus productos y así sacar adelante a sus tres hijos.
Para ella, no hay día de las madres, ni cumpleaños, porque todos los días sin importar las inclemencias del tiempo se levanta a las 4:00 horas para llegar a la ciudad y a las 6:00 horas colocar su puesto de tamales en el centro de la ciudad, la situación que se vive por el Covid -19 ha afectado sus ventas pero no se da por vencida porque le paga la universidad a su hija mayor y mantiene a sus otros dos hijos.
“Yo vengo de Cosoleacaque, todos los días viajo y transbordo, mis hijos dependen de mi y más que nada ya me llegó el recibo de luz y agua y aunque ha bajado mi venta tengo que luchar para poder pagarlo así como las mensualidades de mis hijas. Yo le preguntaba a los de comercio que porque no cerraban Coppel, ahí hay cosas innecesarias que comprar, nosotros estamos trabajando al día y luchando… espero en Dios que no nos pase nada, pero la vida nos la da Dios y el nos la quita”, expresó.
Su amor de madre la motivan a seguir trabajando, su mirada cansada y sus manos desgastadas por el trabajo son las marcas del sacrificio que una mujer está dispuesto hacer por sus hijos.
“Tengo tres hijos, uno en la universidad, en la prepa y mi otro niño es discapacitado los tres los mantengo yo. La mera verdad estamos viviendo una situación muy dura pero aquí estamos…. por eso es que aquí sigo luchando, vendo tamalitos de elote con carne, chanchamitos, masa colada, pozole. Yo solita cargo todo, no saco mucho pero unos 200 o 300 pesos si saco y eso lo llevo para el sostén de mis hijos”, dijo.
Este 10 de mayo reconocemos a todas esas madres trabajadoras que han tenido que ser padre y madre a la vez, que no se dan por vencidas pese a las circunstancias y que sacan fuerzas por un solo motivo el poder ver a sus hijos realizados y felices.





