Ana Patricia Reyna/ Agencia Informativa Alor Noticias
Coatzacoalcos, Ver.- Para Patricia, los retos de enseñar a distancia implican doble esfuerzo en tiempos del Covid-19.
Con todo y las nuevas tecnologías, su reto es mayor que un maestro tradicional, ella es docente de alumnos con alguna discapacidad intelectual o visual.
“Hay mayor esfuerzo ? Si, mayor esfuerzo de los alumnos, mayor esfuerzo de los padres de familia y mayor esfuerzo de los maestros… el maestro mismo tiene que aprender ahora, afortunadamente el gobierno nos está capacitando”, indicó.
Patricia Reyna Beuló lleva 32 años ejerciendo esta profesión, da clases en el Centro de Atención Múltiple número 26 de Coatzacoalcos.
Grabarse en video haciendo la actividad, explicando a detalle los pasos qué hay que seguir es una de las estrategias que utiliza para que sus alumnos puedan realizarla.
Una trabajo que sería más complicado sino tuviera la ayuda de los padres de familia desde la casa.
“Nosotros ahora hacemos los videos para enviárselos a los alumnos de alguna manera para ir facilitando el aprendizaje, pero implica mayor trabajo si, más tiempo si porque dentro de este nivel de educación especial de por sí ya tenemos que hacer ajustes a los programas de educación básica ahora los tenemos que hacer mucho más porque tiene que ser a través de la tecnología, los niños no están todavía acostumbrados al trabajo virtual las mamás tampoco sin embargo lo que rescato de positivo es que estamos haciendo un trabajo colaborativo entre alumno mamá y maestro”, comentó.
Enseñar en idioma braille sin estar físicamente presente le lleva a ser creativa y utilizar métodos para que sus alumnos sigan instruyéndose pese a no estar en un salón de clases.
Ella asegura que la docencia le ha dejado grandes satisfacciones, es lo que le da sentido a su vida, pues implica un aprendizaje constante para darles las mejores armas a sus alumnos: el aprendizaje y valerse por sí mismos pese a su incapacidad.





