Agencia Informativa Alor Noticias.
13 de Marzo del 2026.- Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) localizaron un depósito ritual maya con más de 2 mil años de antigüedad en la comunidad de Yaxché de Peón, en el municipio de Ucú, Yucatán.
El hallazgo corresponde al periodo Preclásico, fechado aproximadamente entre 1000 a.C. y 250 d.C., y aporta información sobre las prácticas ceremoniales que realizaban las antiguas comunidades mayas al momento de establecer nuevos espacios comunitarios.
De acuerdo con los arqueólogos, el descubrimiento permite comprender cómo los pueblos prehispánicos consagraban sus construcciones mediante ofrendas rituales.
Hallan ofrendas bajo estructura ceremonial
Los investigadores localizaron una estructura rectangular de aproximadamente 14 metros de largo, que habría funcionado como un espacio de reunión comunitaria.
Debajo de esta construcción se encontraron dos ofrendas fundacionales, colocadas antes de levantar el edificio como parte de un ritual.
Entre los objetos recuperados se identificaron:
- Una vasija con forma de calabaza, símbolo relacionado con la fertilidad y el sustento
- Restos óseos de venado, animal asociado con la alimentación y la vida cotidiana de los mayas
- Un fragmento de caracol marino, elemento que en la cosmovisión mesoamericana estaba vinculado con el mundo acuático y ritual
Los especialistas señalaron que estos materiales formaban parte de rituales de dedicación, prácticas mediante las cuales las comunidades marcaban el inicio de una nueva construcción.
Ritual marcaba el inicio de la vida comunitaria
De acuerdo con el análisis preliminar, las ofrendas eran depositadas antes de iniciar una obra o edificar un espacio público, como una forma simbólica de consagrar el lugar y pedir protección.
Los arqueólogos consideran que estos rituales también representaban una conexión entre el mundo terrenal y el inframundo, elementos centrales dentro de la cosmovisión maya.
El descubrimiento forma parte de los trabajos arqueológicos vinculados al proyecto del Tren Maya, que ha permitido localizar diversos vestigios prehispánicos en el sureste de México.
Los especialistas indicaron que este tipo de hallazgos ofrece nuevas pistas sobre la organización social, las creencias religiosas y la vida cotidiana de las primeras comunidades mayas que habitaron la región.


