
El pequeño Aarón vive enganchado a una máquina que respira por él desde que nació. Es lo que se considera un electrodependiente porque su vida depende de la corriente eléctrica y no se puede permitir el lujo de un corte de suministro. Como Aarón hay miles de electrodependientes en España. Ahora los padres del niño han iniciado una campaña de recogidade firmas a través de change.org (ya llevan más de 190.000) para pedir que se garantice el suministro eléctrico a estas personas.
La historia de Aarón es especialmente dura. Una “negligencia médica”, asegura su padre David Cobisa en la petición, lo mantiene permanentemente enganchado a una máquina que respira por él a través de una traqueotomía quizás “de por vida”. La dependencia del pequeño al suministro eléctrico es tal que un corte podría tener consecuencias graves para su vida.
Cambio de modelo en España
Esta atención especial ya se tiene en consideración de países como Nueva Zelanda, donde está prohibido cortar la corriente incluso a personas que no pagan la factura. También Argentina ha ampliado la tarifa eléctrica social para las personas “con una enfermedad cuyo tratamiento implique electrodependencia”. Pero en España no existe ningún tipo de ayuda, explica el padre de Aarón, que denuncia que pagan 240 euros al mes de electricidad y sin garantías de suministro permanente. Las électricas tampoco garantizan que haya fallos, lamenta el padre. Por todo ello, los padres del pequeño quieren pedir al Gobierno que establezca mecanismos para proteger a los llamados electrodependientes incluyendo los hogares que tengan este tipo de pacientes en la tarifa social de electricidad y garantizando el suministro.
Fuente: La Vanguardia


