Un hecho insólito sucedió en la ciudad australiana de Queensland, donde un perro llamado ‘Gavel’, fue expulsado de la policía por ser considerado “muy tierno” para el servicio de seguridad pública.
El can es un pastor alemán de un año realizó todos los duros entrenamientos pero no lo hacía de la forma correcta. Y es que, varias veces fue visto rodando en el piso boca arriba pidiendo que lo acaricien.
Los entrenadores consideraron que ‘Gavel’ era un perro demasiado amigable y juguetón como para desempeñarse en el servicio de seguridad. Así fue, que fue el único, de 40 perros, en reprobar el curso.
Gavel siendo un cachorro fue reclutado por la academia de policías de Queensland, Australia para que formara parte de su escuadrón pero el pobre cachorro fue expulsado porque simplemente no dio el ancho y es que los oficiales buscaban que fuera firme y rudo pero Gavel es tierno y sociable, siempre buscando que lo acaricien y se las ingenia para acaparar la atención de las personas.
“No mostraba la aptitud necesaria para una vida en primera línea”, dijo su entrenador a la BBC.
Gavel, a pesar de venir de una familia de prestigio en donde sus 5 antepasados fueron unos grandes perros policías simplemente no nació para ello, pero la historia se pone mejor porque el tierno cachorro encontró el trabajo perfecto cuando el gobernador de Queensland, Paul de Jersey, le dió un gran puesto, ahora es el perro virreinal de la residencia del gobernador.
Entre sus labores están dar felicidad a todos lo que viven el la casa, recibir a los miles invitados y participar en ceremonias especiales en las que asiste con todo y su uniforme, con el que se mira encantador.
Fuente: elonce.com






